Cómo llegar al Castillo de Peles en Sinaia

#Itinerario: 7 días de road trip por Transilvania – Rumania

En vista de que Europa comenzó a reabrirse luego de meses de encierro por el coronavirus, decidimos hacer un road trip por Rumania antes de que llegaran los turistas. Estamos en pleno verano europeo y Rumania es destino solicitado en el continente por sus playas y por lo barato que es en comparación a otros países.

Tomando todas las medidas de seguridad e higiene necesarias para viajar “con calma” y “tranquilos”, arrendamos un auto desde Bucarest y nos fuimos a recorrer por siete días la región de Transilvania. Antes de vivir acá, a mí me decían Transilvania y lo asimilaba inmediatamente a Drácula, pero si bien el ficticio vampiro es parte de este recorrido, lo cierto es que es una región que ofrece mucho más que eso.

Lo primero que debes saber es que este viaje se puede hacer desde Bucarest en tren o bus, incluso hay tours que ofrecen paseos por el día a algunas de las paradas que hicimos (como Brasov). Pero si de verdad te gusta recorrer tranquilo y los road trips son lo tuyo, de todas maneras es mejor arrendar tu propio auto. A eso, súmale que estamos en plena pandemia y, por lo menos nosotros, nunca más volvimos a usar el transporte público (de hecho, en los cuatro meses que llevamos en Bucarest, solo UNA vez tomamos el metro: el día que llegamos, cuando aún no se declaraba pandemia. Todavía tenemos intacto el ticket de 10 trayectos que compramos esa mañana de marzo).

¿Dónde arrendar el auto y cuánto cuesta?

Road trip de 7 días por Transilvania en Rumania

¡Auto apañador!

Nosotros siempre arrendamos a través de rentalcars.com y nunca hemos tenido un problema. Esta vez, solicitamos un Skoda Rapid mecánico que, por siete días, costó 40,04 euros ($36.150 aprox). A eso, súmale el seguro (opcional) que ofrece la empresa (cobertura total) y que nos costó 94,16 euros ($85.000 aprox). Es decir, en total, pagamos 134,20 euros (o $121.150) para una semana de auto.

Lo bueno del Skoda es que es muy económico: rinde 20 kilómetros por litro y el litro de bencina 95 en Rumania cuesta 4.5 Leu ($840). En siete días recorrimos 1.150 kilómetros y gastamos 256,28 Leu en combustible ($47.900), lo que es muy poco en comparación a otros recorridos. Si bien el color del auto no era el más lindo 😁, para dos personas, dos maletas y tres bolsas de mercadería fue comodísimo.

Día 1: De Bucarest a Brasov

Comenzamos nuestro road trip por Transilvania a las 11:50 am, cuando salimos de nuestro departamento en Bucarest camino a Brasov. Pero antes de llegar a esta linda ciudad, hicimos una parada en Sinaia, una localidad entre montañas a poco más de 2 horas desde la capital y que tiene como principal atracción (y por la que se detiene la mayoría) el Castillo de Peles y el de Pelisor.

Este lindo castillo construido entre 1873 y 1914 –y que actualmente es un museo- fue la casa de verano de la realeza rumana, comenzando con el rey Carlos I quien solicitó su construcción. Acá también nació el Príncipe Carlos II, fue el matrimonio de su hermana y se utilizó para importantes reuniones políticas a lo largo de los años. Sin embargo, en 1948 pasó a manos del gobierno comunista y hasta ahí llegó la casa de veraneo real. En 1990 se abrió a la gente para que lo conocieran como museo.

Castillo de Peles en Sinaia, Transilvania

Castillo de Peles en Sinaia

Un par de horas en Sinaia son suficientes para continuar a Brasov, donde llegamos a las 17:45 horas. En el camino, y por supuesto en la misma ciudad, se empieza a notar la influencia alemana: Brasov se remonta al siglo XII, cuando fue fundada por colonos alemanes de Sajonia. Con un calor insuperable, nos tomamos una cerveza (17 Leu / $3.175) y un Aperol (21 Leu / $3.900) cerca a la plaza principal.

Día 2: Iglesias fortificadas, Castillo de Bran y Rasnov

Brasov es una ciudad para ocuparla de base. Desde aquí, puedes salir a otras atracciones turísticas cercanas, por eso es ideal contar con un auto propio, porque igual es agotador tanto movimiento. A aproximadamente 20 minutos, puedes visitar dos iglesias fortificadas: la de Prejmer y la de Harman. Nosotros entramos, por 15 Leu cada uno ($2.800), solo a la primera.

Las Iglesias Fortificadas en Transilvania son un tema. Hay muuuchas, unas más conocidas que otras e, incluso, varias están protegidas por la UNESCO. Estas construcciones religiosas que, a su vez, son una especie de fortaleza fueron construidas entre los siglos XIII y XVI por los colonos alemanes para resistir a las distintas invasiones que motivaban, en ese entonces, a tomar el territorio que hoy le pertenece a Rumania. Las iglesias se convirtieron en refugios para la gente ante eventuales ataques, por ejemplo, de los otomanos y los mongoles. Por lo mismo, tienen torres de vigilancia, enormes murallas y sitios “acomodados” para recibir a la gente y almacenar los víveres.

Luego de visitar ambas iglesias, continuamos hacia el Castillo de Bran, el mal llamado Castillo de Drácula. Ya sabemos que Drácula es un personaje ficticio creado por Bram Stoker. Pero puede que no sepas que, para crearlo, el autor se inspiró en Vlad III o Vlad Tepes (Vlad “El Empalador”), Príncipe de Valaquia entre 1456 y 1462 que SÍ existió y que fue muy importante para la historia rumana. De hecho, es considerado un héroe del país por haberse revelado y combatido contra los boyanos y, principalmente, contra el Sultán Mehmet II, Conquistador de Constantinopla y Serbia.

Ir al Castillo de Drácula en Transilvania

Castillo de Bran

¿Por qué empalador? Porque para torturar a sus enemigos y traidores les daba una muerte lenta y dolorosa atravesando sus cuerpos en un palo (empalamiento). Incluso, dicen los rumores de la época, que se tomaba la sangre de sus víctimas… ¿les suena conocido? 🦇

El asunto es que Vlad III nunca estuvo en este castillo, por eso está mal decir que es el Castillo de Drácula. Aun así, hay que ir, porque igual arman toda la mística sangrienta del vampiro alrededor del castillo y eso igual es entretenido. Además que el pueblo es muy bonito, harto restaurant, una plaza grande, puestecitos de souvenirs y parece un pueblo alemán por las construcciones. ¡Puedes entrar al castillo, obvio! Pero nosotros no lo hicimos. La entrada cuesta 40 Leu ($7.500 aprox) pero, ¿sinceramente? Los rumanos no están muy preocupados de la pandemia, por lo que el cuidado por mantener la distancia o usar mascarilla tanto al ingresar como en el interior del castillo es prácticamente nulo. Y como leímos que por dentro no es la gran maravilla y que vale más verlo desde afuera, decidimos no hacerlo.

Recorrer transilvania en autoDesde ahí, a 20 minutos aproximadamente, se encuentra Rasnov. Su principal atracción es la ciudadela que se encuentra literalmente en la punta del cerro. ¿La verdad? No es la gran cosa, pero sí los invito a subir porque para llegar hay que tomar el funicular y la vista desde el cerro es muy bonita. Bueno… el teleférico no es la única alternativa, pueden subir caminando también. Pero esta vez no fue opción para nosotros. El ticket de bajada y subida cuesta 12 Leu por persona ($2.250) y tuvimos la suerte que, en ambos trayectos, nos tocó ir solos (digo “suerte” no porque sea antisocial, pero en pandemia evitamos las aglomeraciones y en vista de que era un carrito chico y cerrado, era mejor ir solos).

Para volver a Brasov nos fuimos por el camino de Poiana, un centro de esquí que hay en el monte Postavaru. Esta temporada no es precisamente de nieve, pero recomiendo de todas maneras dar la vuelta en auto. Está chorísimo y en invierno debe prender con todo, es muy pro.

Día 3: Conociendo Brasov

Y luego de recorrer los alrededores, lo mejor es dejarle un día a Brasov para conocerlo bien. Y qué mejor que hacerlo con un Free Walking Tour. Para nuestra suerte, nuevamente, éramos los únicos que agendaron para este día en la mañana. De hecho, la guía nos contó que éramos los primeros en agendar luego de meses de no trabajar. Efectivamente Europa se abrió, pero lo bueno de haber ido ahora a recorrer Transilvania es que los turistas que hay eran rumanos haciendo “turismo nacional” y no extranjeros. Había gente, sí, pero no colapsado como debiera estar en periodo normal.

Recorre Brasov en un road trippor TransilvaniaCon Diana (nuestra guía en español) caminamos desde las 10:00 am hasta las 12:15 pm. Recorrimos el centro, pero también nos llevó al distrito rumano y a caminar por el parque que hay en el Monte Tampa, donde está el letrero tipo Hollywood de Brasov. A él se puede llegar en funicular y lo íbamos a tomar hasta que vimos que los rumanos no estaban respetando las medidas de distanciamiento ni el uso de mascarilla, y en el funicular iba un buen grupo de gente. Preferimos dejarlo pasar. De todos modos, subir y bajar al letrero cuesta 18 Leu por persona ($3.360). Si no quieres subir, igual hay un sendero muy bonito en altura desde donde puedes ver una linda panorámica de la ciudad.

El nivel de insolación pegó fuerte este día, por lo que no estuvimos mucho tiempo afuera. De todos modos, en los alrededores de la Piaţa Sfatului pueden disfrutar de una rica comida y tomarte una rica cerveza (17 Leu aprox / $3.180) para soportar el calor. ¡Ah! Acá también probé el helado de Aperol, ¡una delicia! Lo encuentras en Good Food Coffee & Bakery a 18 Leu ($3.400).

Día 4: Camino a Sighisoara

A las 10:15 de la mañana dejamos el departamento para continuar con nuestro road trip por Transilvania rumbo a Sighisoara, lugar de nacimiento del famoso Vlad III. Sin embargo, antes de llegar, puedes pasar a ver la iglesia fortificada en Viscri, de culto luterano y construida por la comunidad étnica alemana sajona de la región cuando esta pertenecía al Reino de Hungría. Al igual que otras, es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Entrar a ella nos costó 15 Leu cada uno ($2.800).

Iglesias Fortificadas de Transilvania

Iglesia Fortificada de Viscri

Desde ahí, continuamos hasta Sighisoara, ciudad protegida por la UNESCO desde 1999. Al igual que vaaarios pueblos y ciudades de Transilvania, Sighisoara destaca por sus casas coloridas y con notorios rasgos alemanes. Algunos de los imperdibles de este lugar son la Torre del Reloj (muy notoria) donde, además, está la casa donde nació El Empalador, convertida hoy en un restaurant. Sube también por la Escalera de los Estudiantes del siglo XVII, una escalera que une el sector alto con el bajo de la ciudad y que sus 176 escalones están “cubiertos” por un túnel de madera. Cruza el mini puente para a la Iglesia de la Santa Trinidad. Al atardecer la vista desde aquí es muy linda. Y te alcanzará el tiempo para recorrer en auto el sector residencial de Sighisoara, sin construcciones de lujo, pero que se ve guardan mucha historia.

Día 5: De Sighisoara a Sibiu

Iglesia fortificada de Biertan en Transilvania

Iglesia Fortificada de Biertan

Este fue un día largo de recorrer, con varias paradas. A las 10:20 nos fuimos camino a nuestro último destino, Sibiu. Pero antes, nos detuvimos en una nueva iglesia fortificada: la de Biertan. Esta, más que iglesia, parece castillo. La rodeamos y caminamos por fuera solamente, pero es la mejor vista que se puede tener de ella. Luego, continuamos hasta Alba Iulia, una ciudad que lleva ese nombre por la mamá del Emperador Marco Aurelio, Julia Augusta. Fue en este lugar donde se coronó en 1.600 a Miguel El Bravo como Príncipe de Valaquia, Moldovia y Transilvania y donde se aprobó la adhesión de Transilvania a Rumania, en 1918.

La ciudadela de Alba Carolina es la parada obligatoria, una construcción de 12 kilómetros levantada por los Habsburgos sobre un fuerte romano. Si pudiéramos mirarla desde arriba, se ve claramente que la ciudadela forma una figura de estrella de siete puntas, donde están sus siete torres.

Desde aquí, a hora y media aproximadamente de desvío, puedes llegar hasta el Castillo de Hunedoara, Castillo de Corvin o Castillo Hunyad. Este lugar que parece de cuento, fue construido sobre una antigua fortificación romana por el Rey Carlos I de Hungría, en 1315. Como Rumania no fue reino independiente hasta 1881, este castillo fue uno de los más importantes del Reino de Hungría, además de ser elemental para la defensa contra los otomanos. Tras un par de restauraciones, fue convertido en museo en 1974 y hoy puedes entrar a él por 31 Leu ($5.800).

Después de este largo recorrido, y con muchísimo calor, nos fuimos a Sibiu. Un slice de pizza rápido en la calle (4 Leu o $750) fue suficiente para caer ZZZZZZZZZZZZ.

Día 6: Conociendo Sibiu

Recorrer Sibiu en TransilvaniaLlamada también Hermannstadt, su nombre en alemán, esta es la más importante de las ciudades fundadas durante el siglo XII por los Sajones de Transilvania. Lo que más me gustó de su centro histórico es que es 100 % peatonal, es decir, no hay auto que interrumpa la caminata por el lugar.

En Sibiu, la capital cultural de Rumania, también puedes ir al Museo Nacional ASTRA, un complejo al aire libre que se encuentra a 3 km del centro de la ciudad y que es considerado uno de los más grandes de Europa Central y Oriental. En este lugar, puedes ver construcciones populares y hacerte una idea de cómo vivían los rumanos en la era pre industrial. Acá organizan exposiciones, festivales costumbristas y ferias. Su entrada, por persona, cuesta 25 Leu ($4.700 aprox).

Día 7: de regreso a Bucarest por la Transfagarasan

A las 8:20 am salimos de Sibiu para dirigirnos a la carretera Transfagarasan y volver por ahí a la capital rumana. Este camino abre por periodos y justo este día -1 de julio- la habilitaron (es una carretera en plena montaña, por lo que llueve y nieva mucho, lo que impide transitar en ella).

Considerada una de las mejores rutas europeas para hacer un road trip (hay mejores igual…), la Transfagarasan se construyó en 1970 bajo la orden del ex Presidente comunista, Nicolae Ceasescu, como parte de una estrategia militar: las tropas rumanas debían tener un acceso por las montañas en caso de que la Unión Soviética quisiera invadirlos o atacarlos, luego de lo ocurrido con Checoslovaquia en 1968. Es una carretera muy bonita, pero también, muy polémica. Durante los cuatro años que duró su construcción se detonaron cerca de 6 mil toneladas de dinamita para armar los caminos. El costo financiero fue muy alto para un país muy pobre en ese entonces, pero peor aún, costó varias vidas de militares y civiles que participaron en su construcción.

Road trip por Transilvania conociendo la Transfagarasan

Transfagarasan

En total son cerca de 100 km de recorrido que hay que hacer con calma, ya que son muchas curvas en plena montaña. De hecho, la velocidad promedio en la que puedes andar es de 40 km/hra.  Si tienes suerte, y dependiendo del periodo en que la cruces, puedes toparte con osos pardos que viven en este lindo entorno de los Cárpatos (está prohibido darles de comer y, en caso de ver uno, hay que dar aviso a las autoridades. Nosotros no vimos ni uno).

Hay algunas paradas que puedes hacer mientras la recorres: obviamente detente a ver la vista espectacular desde lo más alto de las montañas Fagarás, donde obtienes la clásica imagen de “eses” de la Transfagarasan; puedes caminar hasta la cascada Balea, una ruta de senderismo de aproximadamente una hora; detente también en el Lago Vidraru, un embalse gigante donde puedes tener una linda vista del lago; llega hasta el verdadero Castillo de Drácula, donde sí habitó Vlad III. Hoy está en ruinas, pero aun así puede ser visitado. Está literalmente en la punta de un cerro, por lo que hay que caminar cuesta arriba (cerca de 1.500 escalones). Y finalmente, ya en el otro lado de las montañas, visita el lindo monasterio de Curtea de Arges, un templo ortodoxo rumano del siglo XVI.

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¿Te gustó este road trip por Transilvania? ¿Eres un #roadtriplover capaz de aguantar muy bajas temperaturas? Entonces mira este recorrido en auto por Islandia y descubre la inolvidable tierra del hielo y del fuego.

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